1. Introduce tu peso. El cálculo escala el coste energético con la masa corporal.
2. Añade la duración. Indica los minutos efectivos caminando.
3. Introduce el valor MET. Usa un valor de referencia que corresponda a tu ritmo, pendiente o protocolo.
4. Consulta las kilocalorías. También se muestra el gasto estimado por minuto.
5. Compara sesiones. Mantener el mismo método facilita ver cómo cambian los resultados con tiempo o intensidad.