1. Introduce tu base diaria. Usa el valor que represente tu plan habitual de líquidos.
2. Añade la tasa de sudoración. Si la has medido en una sesión comparable, introdúcela en L/h.
3. Indica la duración de la caminata. Se convierte a horas para estimar la pérdida.
4. Define qué fracción quieres reponer. El porcentaje permite explorar escenarios sin asumir automáticamente una reposición exacta.
5. Revisa el total. Se muestra la base más la reposición calculada para esa caminata.