1. Introduce la detección. Mide desde la señal inicial hasta la clasificación operativa del incidente.
2. Añade el aislamiento. Incluye segmentación, bloqueo y otras acciones para limitar el movimiento o el acceso.
3. Introduce la restauración. Cuenta el tiempo de recuperación de servicios o componentes afectados.
4. Añade la verificación. Incluye las comprobaciones necesarias antes de restablecer confianza y acceso.
5. Localiza el cuello de botella. Compara la fase más larga con el total para priorizar mejoras.