1. Define un escenario concreto. Mantén el mismo evento y alcance al comparar alternativas.
2. Introduce la probabilidad. Usa una estimación anual entre 0 y 100 %.
3. Introduce el impacto potencial. Expresa el impacto económico del mismo escenario.
4. Estima la eficacia de los controles. Indica qué proporción de la exposición inherente consideras mitigada.
5. Compara el factor residual. Úsalo junto con el importe para entender cuánto riesgo permanece respecto al punto de partida.