1. Cuenta las GPU. Introduce las unidades que estarán disponibles para la carga de traducción.
2. Indica tokens por segundo. Usa un rendimiento efectivo por GPU medido con tu configuración.
3. Estima tokens por traducción. Incluye el trabajo medio de entrada y salida que corresponda al benchmark.
4. Aplica utilización. Reduce la capacidad teórica para reflejar tiempos ociosos y margen operativo.
5. Convierte a volumen. Revisa traducciones por segundo, hora y día y compáralas con la demanda esperada.