1. Indica cuántos profesionales pueden atender citas en paralelo.
2. Introduce las horas de consulta por profesional y día, sin mezclar horas administrativas que no estén disponibles para pacientes.
3. Define el número de días operativos del periodo.
4. Añade la duración media de una cita en minutos.
5. Ajusta el porcentaje de tiempo disponible para citas para reflejar pausas, documentación y otras tareas.
6. Compara la capacidad estimada con la demanda, sin utilizarla como límite clínico obligatorio.