1. Introduce el valor medio de pedido
Usa el importe medio realmente observado por pedido para el segmento que quieras analizar.
2. Añade la frecuencia de compra
Indica cuántas compras realiza de media un cliente durante un año.
3. Define el margen
Utiliza un margen coherente con los costes que quieras considerar.
4. Estima la duración de la relación
Introduce durante cuántos años, de media, permanece activo un cliente.
5. Compara el CLV
Contrasta el resultado con el CAC y con tus objetivos de rentabilidad, recordando que es una estimación basada en medias.