1. Indica la antigüedad
Introduce los años transcurridos desde la puesta en servicio de la batería.
2. Añade el kilometraje
Usa el kilometraje acumulado del autobús o de la batería si esta se ha sustituido.
3. Ajusta las tasas de degradación
Introduce tasas de calendario y de uso acordes con tus datos históricos o con una hipótesis de planificación.
4. Define la severidad
Un factor superior a 1 representa un uso más exigente; uno inferior a 1, condiciones más favorables.
5. Revisa la capacidad y la autonomía
La salida muestra la capacidad estimada restante, la pérdida acumulada y una autonomía equivalente.