1. Indica la energía que quieres almacenar
Introduce los kWh que recibe la batería en una sesión típica.
2. Añade tu precio por kWh
Usa el precio variable de energía que realmente te cobran para ese tipo de carga.
3. Introduce la eficiencia
La eficiencia determina cuánta energía adicional debe salir de la red para almacenar los kWh deseados.
4. Escribe las sesiones mensuales
Este dato permite proyectar el coste y consumo de red del mes.
5. Compara escenarios
Cambia tarifa, eficiencia o energía por sesión para evaluar cómo varía el coste sin modificar los demás supuestos.