1. Introduce tu peso corporal en kilogramos.
2. Escribe el objetivo de proteína en gramos por kilogramo y día que deseas utilizar.
3. Indica en cuántas comidas quieres repartir matemáticamente el total diario.
4. Revisa los gramos diarios, por comida y por semana.
5. Ajusta el factor si tu profesional o tu plan nutricional utiliza un objetivo diferente.