1. Define tus horas laborables
Introduce el total mensual que realmente puedes dedicar al trabajo.
2. Resta el tiempo no facturable
Incluye administración, ventas, formación y otras tareas que no puedes asignar a retainers.
3. Establece un límite de utilización
Elige qué porcentaje del tiempo restante quieres permitir que quede comprometido con clientes.
4. Añade compromisos existentes
Introduce las horas de retainers ya vendidas para saber cuánto espacio queda.
5. Usa el margen como límite
No comprometas automáticamente toda la cifra; considera también fechas, concentración de reuniones y variación mensual.