1. Introduce las habitaciones atendidas. Usa el volumen total que requiere el tipo de trabajo incluido en tu estándar.
2. Define los minutos por habitación. Introduce un tiempo medio coherente con el nivel de limpieza o servicio analizado.
3. Añade el coste laboral por hora. Usa salario o coste empresarial según la base que quieras presupuestar.
4. Ajusta las cargas adicionales. Incluye un porcentaje para costes laborales no integrados en la tarifa horaria.
5. Suma costes fijos de personal. Por ejemplo, una supervisión fija del turno si procede.
6. Revisa horas y coste unitario. El desglose permite relacionar productividad y presupuesto.