1. Define el periodo. Elige un intervalo concreto, por ejemplo un mes, y usa todos los datos de ese mismo intervalo.
2. Cuenta las estancias iniciadas. Introduce las llegadas o reservas que comenzaron durante el periodo, no las noches ocupadas.
3. Indica las habitaciones disponibles. Usa el inventario operativo medio que podía venderse.
4. Introduce los días del periodo. Esto permite normalizar la rotación por día.
5. Interpreta la rotación. Una cifra de 5 significa cinco inicios de estancia por habitación disponible durante el periodo.