1. Introduce la capacidad de batería
Usa la capacidad energética nominal expresada en Wh; si está en kWh, multiplícala por 1.000.
2. Indica el consumo medio
Utiliza una potencia media representativa de un ciclo normal de trabajo, no solo un pico instantáneo.
3. Ajusta la eficiencia
Refleja pérdidas de conversión y energía que no llega de forma útil a la carga.
4. Define una reserva
Establece el porcentaje de energía que no quieres consumir antes de recargar.
5. Revisa la autonomía
Compara el tiempo útil con la duración del turno y considera ciclos de recarga o cambio de batería si falta margen.