1. Calcula la inversión a recuperar
Incluye hardware, ingeniería, integración, seguridad, puesta en marcha y formación cuando formen parte del proyecto.
2. Introduce el ahorro mensual
Utiliza el ahorro recurrente esperado por menor coste, menos reproceso u otras mejoras directamente monetizables.
3. Resta los costes recurrentes
Añade mantenimiento, licencias, consumibles o soporte que continúen después de la implantación.
4. Añade otros beneficios
Incluye solo mejoras mensuales cuantificadas y no duplicadas, por ejemplo producción adicional con margen conocido.
5. Evalúa el plazo junto con otros indicadores
Contrasta la recuperación con vida útil, riesgo técnico, flexibilidad y coste de capital.