1. Selecciona un periodo común.
Define si analizas un mes, trimestre, semestre u otro intervalo.
2. Introduce la demanda.
Cuenta las personas que necesitan una plaza de formación durante ese periodo.
3. Indica la capacidad real.
Suma las plazas que puedes impartir con los recursos disponibles en el mismo intervalo.
4. Revisa la brecha.
Un valor positivo de déficit indica plazas faltantes; si la capacidad supera la demanda, aparecerá capacidad sobrante.
5. Usa la cobertura para priorizar.
El porcentaje cubierto ayuda a comparar programas de tamaños distintos.