1. Introduce el número de participantes.
Cuenta las personas que realizarán la formación dentro del periodo.
2. Añade las horas por persona.
Incluye únicamente el tiempo de formación que sustituye a tiempo laboral productivo si quieres medir coste de oportunidad.
3. Indica las horas laborales del periodo.
Sirven para expresar qué proporción de capacidad se destina al aprendizaje.
4. Añade un coste horario medio.
Usa una definición coherente con tu presupuesto: salario o coste laboral cargado.
5. Revisa el impacto temporal.
El resultado monetiza las horas de formación y el desglose muestra la capacidad utilizada y la restante.