1. Introduce el LTV por cliente calculado con la metodología que utilices habitualmente.
2. Añade el CAC por cliente usando un alcance de costes coherente con ese LTV y con tus comparaciones históricas.
3. Comprueba que ambas cifras estén expresadas en la misma moneda.
4. Revisa el ratio LTV/CAC y la diferencia absoluta entre valor y coste.
5. Compara segmentos o periodos solo cuando LTV y CAC se hayan calculado con criterios equivalentes.