1. Introduce el volumen del turno. Usa el número de pacientes que se espera atender en la ventana de trabajo analizada.
2. Describe la carga analítica. Indica las pruebas medias por paciente y los minutos de trabajo humano que requiere cada prueba.
3. Añade tareas por paciente. Incluye, si procede, recepción, preparación, documentación u otras tareas que se realizan una vez por paciente y no por prueba.
4. Define el tiempo productivo. Introduce la duración del turno y la fracción realmente disponible para las tareas incluidas en el cálculo.
5. Compara el equivalente y el entero. El resultado principal muestra puestos equivalentes; el desglose también ofrece el redondeo superior como referencia de cobertura.