1. Indica las sesiones por semana
Cuenta bloques de trabajo o estudio que realmente consideres sesiones de concentración.
2. Añade su duración media
Usa minutos por sesión; una media reciente suele ser más útil que una duración ideal.
3. Ajusta las semanas del mes
Puedes usar 4, 4,33 u otro valor que represente el periodo que estás analizando.
4. Define los días activos
Sirve para convertir el volumen semanal en una media de minutos por día activo.
5. Revisa la proyección mensual
Compara horas, sesiones y media diaria para comprobar si el ritmo es sostenible para tu planificación.