1. Indica el capital inicial
Introduce el saldo que ya está invertido al comienzo del periodo.
2. Define la aportación mensual
Añade la cantidad que planeas invertir al final de cada mes.
3. Introduce una rentabilidad anual
Usa una tasa anual hipotética coherente con el escenario que quieras analizar; no debe interpretarse como una promesa de rendimiento.
4. Elige la duración
Indica cuántos meses permanecerán invertidos el capital y las aportaciones.
5. Compara aportaciones y crecimiento
Revisa el valor futuro junto con el total puesto de tu bolsillo y la diferencia atribuible al rendimiento compuesto.