1. Marca la frecuencia
Introduce cuántas veces por semana realizas la rutina.
2. Añade la duración
Indica los minutos efectivos que consume cada sesión.
3. Ajusta las semanas activas
Usa menos semanas si habrá vacaciones, cierres u otros periodos sin rutina.
4. Incluye preparación
Añade minutos de preparación o cierre por sesión para obtener un coste temporal más completo.