1. Indica cuántos días repites la rutina
Usa un valor de 1 a 7 según los días en que realmente sigues la misma secuencia.
2. Añade el tiempo fijo diario
Incluye actividades que casi siempre duran lo mismo, como preparación, desplazamientos internos o lectura.
3. Añade el tiempo variable
Introduce una estimación media para las partes que cambian de duración entre días.
4. Define tu tiempo semanal disponible
Cuenta solo las horas que podrías dedicar a esta rutina y a actividades que compiten con ella.
5. Revisa el margen
Compara las horas de rutina con el porcentaje de uso y el tiempo restante.