Calculadora de proyección del patrimonio neto

Esta calculadora proyecta cómo podría evolucionar tu patrimonio neto a partir de la diferencia actual entre activos y deudas, las aportaciones mensuales previstas y una tasa de rentabilidad anual estimada. El objetivo no es predecir el valor exacto que tendrás en el futuro, sino ofrecer una referencia cuantitativa para comparar escenarios de ahorro e inversión con un horizonte definido.

La proyección trata el patrimonio neto inicial como un saldo único que crece a la tasa indicada y añade aportaciones al final de cada mes. Por simplicidad, no modela por separado cambios en deudas, impuestos, inflación ni distintas rentabilidades por activo. Es útil para comprobar la sensibilidad del resultado a la tasa de ahorro y al tiempo, y para visualizar cuánto depende una meta patrimonial de las aportaciones frente al crecimiento compuesto.

Datos de la proyección

%
años
Resultado
Patrimonio neto proyectado
Patrimonio neto actual
Aportaciones netas
Crecimiento estimado

1. Calcula tu punto de partida

Introduce el valor total de tus activos y el saldo de tus deudas actuales.

2. Define tu aportación mensual

Añade cuánto esperas incorporar al patrimonio cada mes. Puedes usar un valor negativo para representar retiradas periódicas.

3. Estima la rentabilidad

Indica una tasa anual razonable para el conjunto del patrimonio que deseas proyectar.

4. Fija el horizonte

Selecciona el número de años que quieres proyectar.

5. Interpreta el escenario

Compara el patrimonio final con el actual y con las aportaciones acumuladas para ver el peso del crecimiento compuesto.

Fórmulas:

Patrimonio inicial = Activos − Deudas Patrimonio futuro = P × (1 + r/12)^(12t) + A × [((1 + r/12)^(12t) − 1) / (r/12)]

P es el patrimonio inicial, r la rentabilidad anual en decimal, t los años y A la aportación mensual, asumida al final de cada mes. Si r = 0, las aportaciones se suman sin crecimiento.

Qué significa el resultado

El resultado representa el valor futuro estimado del patrimonio bajo una tasa constante y aportaciones regulares.

Es una proyección simplificada: no sustituye una planificación financiera individual y no incorpora inflación, fiscalidad, volatilidad ni cambios específicos en las deudas.

Dados: activos de 120.000 €, deudas de 45.000 €, aportación mensual de 750 €, rentabilidad anual del 5 % y 15 años.

Cálculo: patrimonio inicial = 120.000 − 45.000 = 75.000 €. Tasa mensual = 0,05 / 12. Tras 180 meses, el saldo inicial crece y se suma el valor futuro de 180 aportaciones de 750 €.

Resultado: aproximadamente 358.995 €.

Interpretación: frente a 75.000 € iniciales y 135.000 € de nuevas aportaciones, el resto procede del crecimiento compuesto estimado.

¿La proyección descuenta la inflación?

No. El resultado está expresado en euros nominales. Para comparar poder adquisitivo futuro, conviene analizar además una rentabilidad real o ajustar el objetivo por inflación.

¿Qué rentabilidad anual debería introducir?

Usa una hipótesis coherente con los activos que estás modelando y con tu horizonte. Evita tratar una rentabilidad histórica como una garantía futura.

¿Qué pasa si tengo más deudas que activos?

El patrimonio inicial será negativo. La calculadora puede proyectarlo, aunque una tasa positiva aplicada a un saldo negativo simplifica en exceso la evolución real de activos y pasivos.

¿Las aportaciones se consideran al principio o al final de cada mes?

El modelo las sitúa al final de cada mes. Si aportas al inicio, el valor futuro sería ligeramente mayor porque cada aportación tendría un mes adicional de crecimiento.

¿En qué se diferencia de una calculadora de inversión?

Aquí el punto de partida es el patrimonio neto completo, es decir, activos menos deudas. Una calculadora de inversión suele modelar únicamente una cuenta o cartera concreta.