1. Define un escenario de alto coste
Introduce un importe veterinario grande que te resultaría difícil financiar sin seguro.
2. Añade gastos recurrentes elegibles
Incluye tratamientos o seguimiento que razonablemente podrían entrar en el mismo año, sin sumar gastos que sabes que la póliza excluye.
3. Resta tu fondo propio
Indica cuánto de tus ahorros estarías dispuesto a destinar a esos gastos antes de necesitar cobertura adicional.
4. Añade un margen prudente
El margen sirve para absorber variación de precios o tratamiento. Usa 0 % si prefieres un objetivo sin colchón.
5. Compara con límites reales
Usa el resultado como referencia frente al límite anual y revisa además deducible, porcentaje de reembolso y exclusiones.