1. Introduce el precio del inmueble
Usa el precio de compra o el valor que quieras tomar como base de comparación.
2. Indica el alquiler mensual
Escribe la renta mensual antes de gastos.
3. Ajusta la ocupación
Señala cuántos meses del año esperas cobrar alquiler. Doce meses implica ocupación completa.
4. Añade los gastos operativos
Incluye costes anuales recurrentes que quieras descontar, como mantenimiento, seguros, comunidad o gestión.
5. Compara rentabilidad bruta y neta
La diferencia entre ambas muestra cuánto pesan los gastos operativos sobre el rendimiento del alquiler.