1. Introduce el crecimiento de ingresos
Usa una tasa de crecimiento del mismo periodo que el margen que vas a comparar.
2. Añade el margen elegido
Puedes usar el margen que tu análisis defina, por ejemplo EBITDA o flujo de caja libre, pero mantén esa definición al comparar empresas o periodos.
3. Revisa la suma
La calculadora suma ambos porcentajes sin ponderarlos.
4. Compara con tu referencia
El desglose muestra la distancia matemática respecto a 40 puntos, sin convertirla en una recomendación de inversión.