1. Introduce la duración del bloque. Usa el total que has reservado para trabajar.
2. Indica cuántas interrupciones prevés. Cuenta cambios de atención que consumen tiempo.
3. Estima su duración media. Incluye el tiempo directo perdido por cada interrupción.
4. Revisa minutos efectivos y porcentaje. Si el tiempo perdido supera el bloque, el tiempo efectivo se limita a cero.