1. Define los días planificados. Cuenta solo los días en los que el hábito debía realizarse.
2. Añade los días completados. No pueden superar los días planificados.
3. Introduce la racha actual. Indica cuántos días planificados consecutivos llevas cumpliendo, hasta el máximo del periodo.
4. Revisa cumplimiento y consistencia. Usa ambos datos para distinguir frecuencia global y continuidad reciente.