1. Introduce los huéspedes. Usa el número de personas para las que realmente se proporcionarán alimentos o consumibles.
2. Añade las noches. Deben corresponder al mismo periodo de consumo.
3. Define el coste por huésped-noche. Incluye la provisión media diaria que quieras presupuestar.
4. Ajusta la merma. Añade un porcentaje para desperdicio, reposiciones o consumo superior al estándar.
5. Introduce el coste fijo. Úsalo para cestas de bienvenida u otros importes que no cambien con las noches.
6. Revisa el total. Compara el coste con el ingreso de la reserva o con el presupuesto de hospitalidad.