1. Pésate antes del entrenamiento. Usa la misma báscula y ropa similar a la medición posterior.
2. Pésate al terminar. Hazlo lo antes posible y seca el sudor superficial.
3. Registra lo que bebiste. Introduce el volumen total en litros.
4. Añade la orina, si la hubo. Si no orinaste durante la sesión, deja el valor en cero.
5. Indica la duración. La herramienta divide la pérdida estimada entre las horas de ejercicio.