1. Parte de una autonomía comparable
Introduce una autonomía nominal, homologada o habitual, pero usa siempre la misma base al comparar escenarios.
2. Estima el efecto térmico
Añade la pérdida que atribuyes a frío o calor extremo.
3. Refleja la velocidad
Introduce una penalización por conducción sostenida a velocidades que aumenten el consumo frente a la referencia.
4. Añade otras cargas
Agrupa solo efectos no incluidos antes, como viento, desnivel, neumáticos, climatización o carga adicional.
5. Evita contar dos veces el mismo efecto
Si tu penalización de temperatura ya incluye calefacción del habitáculo, no vuelvas a añadirla en “otras penalizaciones”.
6. Compara la autonomía final
Revisa tanto los kilómetros efectivos como la pérdida absoluta para decidir el margen de seguridad del itinerario.