1. Introduce la inversión inicial
Añade el valor de la cartera al comienzo del horizonte.
2. Define la aportación anual
La herramienta la considera realizada al final de cada año.
3. Elige una rentabilidad esperada
Prueba más de un escenario para reflejar la incertidumbre de los mercados.
4. Marca el horizonte
El plazo determina cuántas veces se capitaliza el saldo y cuántas aportaciones se realizan.
5. Compara capital y crecimiento
El desglose separa tus aportaciones del rendimiento acumulado estimado.