1. Indica tu edad actual y la edad de jubilación
El intervalo entre ambas edades determina cuántos años tienen tus inversiones para crecer.
2. Añade el ahorro ya acumulado
Introduce el valor actual de la cartera destinada a la jubilación, sin sumar aportaciones futuras.
3. Define la aportación mensual
Usa una cantidad que puedas mantener de forma regular durante el periodo proyectado.
4. Elige una rentabilidad anual
Introduce una hipótesis nominal coherente con el tipo de cartera que quieras analizar; no se trata de una rentabilidad garantizada.
5. Revisa la tasa de retirada
Sirve solo como referencia para convertir el capital final en una retirada anual inicial estimada.
6. Compara el resultado
Observa el capital proyectado, las aportaciones totales y la retirada anual de referencia y prueba escenarios alternativos.