1. Define una pérdida grave plausible asociada a un único incidente de producto.
2. Añade los gastos jurídicos que quieras incluir en el escenario; revisa si tu póliza trata estos gastos dentro o fuera del límite.
3. Incluye otros costes relevantes solo si realmente forman parte del escenario que deseas financiar o transferir.
4. Indica la cantidad que la empresa podría retener con recursos propios.
5. Utiliza el resultado como referencia para comparar límites disponibles y confirma con un profesional qué conceptos estarían realmente cubiertos.