1. Introduce la prima y el deducible de la primera cotización.
2. Añade la prima y el deducible de la segunda cotización.
3. Estima una frecuencia anual media de reclamaciones que lleguen a consumir el deducible.
4. Compara el coste esperado de ambas opciones y localiza la frecuencia de equilibrio.
5. Antes de decidir, verifica que las dos pólizas sean comparables en límites, agregados, territorios, exclusiones y gastos de defensa.