1. Obtén una medición de potencia. Usa un ergómetro o sistema que entregue vatios para un esfuerzo definido.
2. Introduce la potencia. Mantén el mismo tipo de esfuerzo cuando compares sesiones.
3. Añade el peso corporal. Usa kilogramos.
4. Consulta los W/kg. Guarda también el dispositivo, duración y protocolo para interpretar futuras comparaciones.