1. Escoge una marca reciente. Introduce una distancia y un tiempo que reflejen tu nivel actual.
2. Mantén las unidades. Todas las distancias se expresan en metros y los tiempos en minutos.
3. Añade la distancia objetivo. Puede ser mayor o menor que la referencia.
4. Ajusta el exponente si tienes datos propios. Un valor más alto penaliza más las distancias largas.
5. Revisa tiempo y ritmo previstos. Utilízalos como punto de partida para planificar, no como garantía de resultado.