1. Registra la duración completa. Introduce los minutos de la sesión que quieres evaluar.
2. Valora el esfuerzo global. Usa una escala de 0 a 10, donde valores mayores representan mayor dificultad percibida.
3. Evita puntuar solo la parte más dura. La RPE debe resumir la sesión en conjunto.
4. Revisa la carga calculada. Compárala con tus propias sesiones previas registradas del mismo modo.
5. Analiza tendencias, no una cifra aislada. La evolución semanal suele ser más útil que un único valor.