1. Indica el número de tareas. Usa el volumen de trabajo que realmente debe completarse en el periodo que estás planificando.
2. Estima las horas por tarea. Introduce una media realista basada en tareas comparables.
3. Añade el tamaño del equipo. Cuenta solo a las personas que pueden dedicar tiempo a ese trabajo.
4. Define las horas disponibles por persona. Descuenta reuniones, ausencias u otras obligaciones si no forman parte de la capacidad utilizable.
5. Revisa la utilización. Un valor superior al 100 % indica que la carga supera la capacidad indicada.