1. Estima los ingresos a sustituir
Introduce la cantidad anual que los dependientes necesitarían reemplazar, no necesariamente el ingreso bruto total.
2. Define el número de años
Indica durante cuánto tiempo quieres mantener esa sustitución de ingresos.
3. Añade obligaciones
Incluye deudas, gastos finales y objetivos concretos que quieras financiar con la prestación.
4. Resta recursos existentes
Suma ahorros líquidos y otras coberturas que realmente estarían disponibles para esas necesidades.
5. Revisa la necesidad neta
Usa el resultado como referencia para comparar capitales asegurados y vuelve a calcular cuando cambie tu situación.